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jueves, 23 de julio de 2015

Saberes



Conozco tus tardes, tus mañanas, tus noches,
y sé cuando tus ojos dicen algo,
sé cuando amás enamorada
por la chispita de luz que ellos irradian.
Por eso, a veces me voy
sabiendo mi regreso
¿Dónde podría estar sino a tu lado?
Y cuando no estás, espero que retornes
mientras el sol derrama su luz sobre la tierra
o cuando la luna tonta solo hace reflejo
de la luz ajena
y la taza de café se enfría sobre la mesa.
Y cuando al fin veo tu cuerpo
que te trae consigo me sonrío
pues sabía… lo sabía
que este poema no podría caer al vacío del olvido
sin que tus ojos lo leyeran
tus oídos lo escucharan
y sin que tus labios se abrieran un momento
para recitar solo una palabra.

10 comentarios:

  1. Hay belleza y alma en tus letras.

    Gracias por tu luz Claudio ✴

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  2. Me trajo la escoba buscadora de poesía. A veces se vuelve tan sabia que no la cambio por ningún otro vehículo. Un gusto encontrarte, hace bien descubrir poetas. Te envío un gran saludo desde Uruguay.

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  3. **O, en rigor, por eso mismo: por la luz enajenada**, Claudio

    abrazo

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  4. Apostaría a que el poema llegó a su corazón.

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  5. El amor presente y ausente. Te sigo cuando abra el blo desde mi pc. Saludos

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  6. Precioso poema, cuando los ojos dicen más que las palabras, más que todo..
    saludos

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  7. Los latidos de tu corazón se sienten con tu poesía.

    Un beso.

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  8. "...sin que tus ojos lo leyeran
    tus oídos lo escucharan
    y sin que tus labios se abrieran un momento
    para recitar solo una palabra..."
    Me encantó tu poema, amigo.
    Besos.

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