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jueves, 14 de mayo de 2015

Naturaleza Viva

Observo al águila en la cumbre
y me conmueve su altivez serena,
al verla, ensimismado por tan digno espectáculo
me pregunto - ¿será que la tarde maravillosa
engendra esta naturaleza imponente?
La veo volar entre las rocas
mientras el viento se derrama
en un silbido atronador.
Ella planea imperturbable
exhibiendo su grandeza
para dar cuenta de que está allí
mucho antes que yo,
convidado de piedra de su naturaleza.
Entonces decido irme
por el camino por donde vine
y el eco de su voz

suena como coro de despedida. 

7 comentarios:

  1. Bonito poema, y ojalá muchos pudiéramos ser como las águilas.

    Un abrazo.

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  2. Bonito poema, y ojalá muchos pudiéramos ser como las águilas.

    Un abrazo.

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  3. SI MI AMIGO, LA NATURALEZA NUNCA DEJARÁ DE SER SORPRENDENTE.
    ABRAZOS

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  4. El eco de su voz se escucha desde tus versos.

    Un beso.

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  5. la vida se nos manifiesta absolutamente
    dichosos ojos que la aprecian sin velos

    abrazos

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  6. Que envidia del águila...
    Tu poema también vuela.

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