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viernes, 21 de agosto de 2015

Caperucita



Hola abuelita.
Hola Caperucita, pasá, pasá.
Te traje estas tortas hechas con frutas que te manda mamá para que comas y pronto te pongas bien.
Ah, bueno, dejala sobre aquella mesa y vení. Acercate a la cama. Sentate, sentate al lado mío.
Te veo rara abuelita, que orejas tan grandes que tenés.
Son para escucharte mejor…Caperucita.
Y que ojos tan grandes también.
Son para verte mejor…
Y que boca tan grande abuelita.
Bueno, bueno, olvidemos esas cosas ahora…¿Cuántos años tenés Caperucita?
Hay abuela, pero si sabés. Tengo diez.
Porque no te sacás la caperuza, te veo incómoda.
No, pero no estoy incómoda. Me gusta mi caperuza.
Pero sacatelá igual…por favor.
Bueno, está bien.
Ves, así puedo ver tu hermoso pelo negro y brilloso, se lo ve tan suave ¿Puedo acariciarlo?
Bueno, sí. Pero abuelita ¿Por qué me decís esas cosas?
Porque ya no sos una niña. Sos una señorita.
Pero vos y mamá siempre me dijeron que soy una nena. Abuelita tenés un aliento tan fuerte y que pongas tu boca tan cerca de mi cuello me asusta.
No tenés que tener miedo de mí, putita.
¿Cómo?
Que no te asustes, Caperucita. Soy tu abuela ¿o no?
Sí, pero me estás asustando un poco.
Que piernas gorditas, dejame que las acaricie.
Sacate la blusa. Quiero ver como estás creciendo.
¡Basta, abuelita!
Cortala con lo de abuelita, perra.
No, dejame, vos no sos mi abuelita.
Tirate en la cama…así.
¡Dejame bestia! Me estás rompiendo la ropa.
Te voy a dar lo que te gusta, guachita.
Salí…tu baba me está mojando la cara.
Esto te va a gustar.
¡Nooo…aaayy!
¡agf..agf…agf!
Me lastimaste, maldito.
¡agf…agf…agf!
¡Feo, sucio, monstruo!
¡aaaaaaagfff! Te di lo que te merecías pendeja de mierda. ¡Rajá…andate puta, y no se lo digas a nadie, asquerosa.
¡Asco, asco, asco! ¡Quiero morir, que la muerte me lleve! ¡Ascooo!

lunes, 17 de agosto de 2015

Disculpen queridos amigos por mis escasas visitas a sus páginas pero me encuentro preparando un final de Literatura Española y el tiempo escasea. Aprovecho para invitarlos a visitar mi otro blog el-punto-cero.blogspot.com.ar donde publiqué un pequeño artículo sobre Jarrapellejos de Felipe Trigo y su relación con el sanitarismo.

jueves, 23 de julio de 2015

Saberes



Conozco tus tardes, tus mañanas, tus noches,
y sé cuando tus ojos dicen algo,
sé cuando amás enamorada
por la chispita de luz que ellos irradian.
Por eso, a veces me voy
sabiendo mi regreso
¿Dónde podría estar sino a tu lado?
Y cuando no estás, espero que retornes
mientras el sol derrama su luz sobre la tierra
o cuando la luna tonta solo hace reflejo
de la luz ajena
y la taza de café se enfría sobre la mesa.
Y cuando al fin veo tu cuerpo
que te trae consigo me sonrío
pues sabía… lo sabía
que este poema no podría caer al vacío del olvido
sin que tus ojos lo leyeran
tus oídos lo escucharan
y sin que tus labios se abrieran un momento
para recitar solo una palabra.

miércoles, 17 de junio de 2015

Ciudad de abril


¿Qué engendra el mes de abril en su maraña de sentidos?

A lo lejos se escucha tenue la música de los beatles: don´t let´s me down

y la ciudad se torna un poco más nostálgica ese domingo por la tarde.

 

Alguno que otro pasa por la vereda sin mirar

mientras el sol cae junto con las primeras hojas del incipiente otoño,

un árbol cumple la función de muralla para una pareja que se besa,

un poco más allá un perro orina una pared para convertirse en su propietario

(si fuese así de sencillo, seguramente habría hombres con vejigas enormes

que llenarían para mear todo lo que se cruzase por el camino).

la oscuridad se va acercando furiosamente lenta y las luces de mercurio se encienden a su par

Mientras tanto, en una silla, enciendo un cigarrillo

para esperar ver pasar los cadáveres de mis enemigos.

jueves, 28 de mayo de 2015

Las puertas

Mientras se abra una puerta sabremos que podemos abrir otras
Y aunque detrás de ella aparezcan otras nuevas
Y otras más… y otras.
Revive el cerebro al ver la grandeza del universo
En su vasta extensión
Y el cúmulo de estrellas tan numerosas como las puertas
Nos da una proporción mínima de su prodigio
De esta manera se instala frente a nuestra vista
El vasto testimonio de su inmensidad
No nos desalienta pues su cúmulo no es confusión
Sino esperanza, pues cada una es una oportunidad
Cuando se abre.
Esta en vos para traspasarla

Para ver que se presenta.

jueves, 14 de mayo de 2015

Naturaleza Viva

Observo al águila en la cumbre
y me conmueve su altivez serena,
al verla, ensimismado por tan digno espectáculo
me pregunto - ¿será que la tarde maravillosa
engendra esta naturaleza imponente?
La veo volar entre las rocas
mientras el viento se derrama
en un silbido atronador.
Ella planea imperturbable
exhibiendo su grandeza
para dar cuenta de que está allí
mucho antes que yo,
convidado de piedra de su naturaleza.
Entonces decido irme
por el camino por donde vine
y el eco de su voz

suena como coro de despedida. 

domingo, 19 de abril de 2015

Sensaciones

Cuando observo a la gente de mi barrio, me transcurren un montón de sensaciones. Te cuento:
Por una parte, noto un escenario deprimente de un conglomerado que transita sin sueños por la calle. Madres que llevan a la rastra a sus hijos pequeños insultándolos porque no se apuran. – Caminá pendejo, la puta que te parió – y uno piensa (uno no me dijeron en terapia, es despersonificar) entonces yo pienso “Y bueno, si vos lo decís, vos sabrás. La puta que te parió entonces pendejo.”
También me cruzo con adolescentes que se dirigen a otros con vocativos felinos - ¡Eh, gato! - - ¡Dale, gato! - - ¡Rescatate, gato! - .
Averigüe que significa gato y me contaron que en la jerga carcelaria es aquel que sirve a otros presos: limpia, lava y “otras cositas”.
Entonces me pregunto ¿Qué nos está pasando? ¿Por qué “vivir el día” se ha convertido solo en “vivir al día”, cuando no hay mañana y el pasado mejor olvidarlo?

En ese momento, me cruzo con ese vecino solidario, el que está siempre dispuesto a ayudarte, el que te alienta, el que luce como una flor blanca de loto en medio de un pantano. Entonces respiro una bocanada de aire puro y eso me reconforta. Sé que con uno hay esperanza, todo puede cambiar. El vecino genera empatía y encuentro que hay otros como él ¿Qué hago yo? Bueno, esa respuesta mejor la dejo para otra historia.

miércoles, 1 de abril de 2015

Felipe Guaman Poma de Ayala, muchos años antes de que se iniciara la gesta emancipadora americana, a través de su Nueva Corónica y Buen Gobierno un desprendimiento tanto político como epistémico de la realidad continental. En "Quemaremos todas las naves" hago un análisis de esta cuestión. Te invito a recorrerlo.

lunes, 30 de marzo de 2015

Jueves

A las madres de la Plaza de Mayo



Por la ventana, el sol reflejaba luces azules y rojizas que caían sobre la mesa, donde ellos almorzaban casi en silencio.
La televisión rompía un poco la monotonía al recordar aquellos cuadros que ya no estaban en la pared.
En sus bocados pequeños, había recuerdos:
las borras de café
                        las puertas derrumbadas
                                   y por supuesto, Nacho.

Era jueves, se hacía tarde
ella le dio un beso
                        tomó su pañuelo

                                                           y se fue.

martes, 24 de marzo de 2015

Sombra

Siento que mi sombra me recorre
de pies a cabeza, buscando un poco de cuerpo
pero algo se le pierde
en su solidez etérea.

¿Será que algo de mi ímpetu
la flagela y no la deja recorrerme?
¿O es que soy dueño de mis fantasmas
y eso un poquito la cohíbe?

Entonces se va,
prefiere no permanecer cerca de mí
y ese es el instante que me aterra,
pues un hombre de bien
no puede vivir sin sombra.

Es por eso que nos ponemos de acuerdo:
yo mantengo mi cuerpo
para hacer las cosas que hacen todos los cuerpos
y ella busca un haz de luz para aparecer en el suelo o las paredes.
Eso sí,
siempre le consulto adonde ir,
no sea cosa que uno de los dos desaparezca.

viernes, 27 de febrero de 2015

Caminar

Abro las puertas y las ventanas y salgo a caminar
para pensar sin pensar en nada
y para abrir los ojos a los caminos.
Caminar cuando hablo,
cuando amo,
a veces sin ver al que va a la par
sin dudar de caminar
aunque sea entre las dudas.
Caminar sin mirar atrás
pues no hay caminos, dijo Antonio.
Caminar sin ver
y llegar hasta el olivo
y esperar a su sombra a que se vaya el sol
¿para qué caminar?

no lo sé, pero es imprescindible.