Seguidores

miércoles, 21 de diciembre de 2011

CREO QUE HA LLEGADO EL MOMENTO DE CULMINAR UN CICLO, O DE DESCANSAR UN POCO, NO SÉ, PERO HA DECIDIDO DEJAR ESTE BLOG. QUIZÁ SEA POR UN TIEMPO NADA MÁS O INICIE UNO NUEVO, PERO NECESITO DESCANSAR, RETROTRAERME, RENOVARME. LES AGRADEZCO A TODOS LOS QUE ME SIGUEN, A LOS QUE ME LEEN Y A LOS QUE ME COMENTAN; TAMBIÉN A LOS QUE A TRAVÉS DE SUS BLOGS ME PERMITEN REGOCIJARME CON SU ARTE. EN ESTOS CASI DOS AÑOS ME HAN LLENADO DE ALEGRÍA TANTO SUS COMENTARIOS COMO SUS POEMAS Y CUENTOS, PERO ES TIEMPO DE DAR UN PARATE. MUCHAS GRACIAS A TODOS NUEVAMENTE Y ME DESPIDO CON UN ABRAZO Y UN HASTA PRONTO PUES LAS DESPEDIDAS NUNCA SON ETERNAS. CHAU.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Pequeña tierra viva

Pequeña tierra viva
te socavo buscando
en tus profundidades
el fruto germinal.

Te entregas,
y en esa entrega lates
te rompes
vives
vuelas.

Nuestros cuerpos son
tierra y arado
espuma y agua
flor y semilla
sol y estrella.

Te hago mía
me adueño de tus instantes
los convierto en fuego
que derrite cada espacio
de tu resistencia.

lunes, 28 de noviembre de 2011

Calor

Nuestros cuerpos hierven en el calor de la pasión

pasión que nos toca, que nos envuelve

entre sus brazos de sexo y de fuego

que se enciende a medida que avanzo sobre vos

y tu cuerpo se retuerce y gime.



En este incendio sin cenizas, desbocado

mi figura se desdibuja dentro de tu cuerpo

tan real, tan sólido, tan ardiente y exasperado

que hace que el mío sea solo eso… una figura.



Cuerpo / senos / rostro / sábanas

enredados y ardientes

besos que se extasían y lenguas que se lamen

totales en tu calor y el mío

labios y dientes modelos

que juegan en el vaivén ardiente

y terminan llevándonos a la gloria.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Tres haikus

La luna brilla

en el cenit oscuro.

Cantan los grillos.



Las flores cantan.

Noviembre luminoso

las embellece.



En la pradera,

juegan alegres niños

entre las flores.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Llegará el día

Llegará el día, llegará

En que las banderas se unan alzando manos

Y llegue ese grito desde fondo de la tierra

Desde los surcos en los valles

También desde las ciudades

Conjurando un nuevo mundo / el soñado

En que la moneda se parta en mil pedazos

Y mil murmullos se conviertan en alarido

En grito de guerra / o de alguna otra cosa

Menos en injusticia.

Llegará ese día y serán felices

La mujer cansada de fregar ajeno

El minero enfermo de no respirar aire

Y el niño que cambie su hambre por libros.

Llegará ese día, llegará y serán felices

El labriego, el nuevo soldado, el joven, el viejo

Y la esperanzadora sonrisa de los maestros.

Llegará ese día, llegará, yo, te lo prometo.

viernes, 11 de noviembre de 2011

La señora muerte

Cuando conocí a Victoria ella tenía ochenta y cinco años. Había pasado casi toda su vida criando cerdos, en una pequeña chacra que había heredado de su padre. Junto a ellos también contaba con algunos animales de granja: unas cuantas gallinas, gansos, ovejas y alguna que otra cabra, pero su labor cotidiana habían sido los cerdos, sin contar nunca con un descanso, ella no sabía de francos ni de vacaciones.

Pero no es la historia de su duro trabajo la que quiero contarles, sino la de un aspecto de su existir que tiene mucho que ver con la vida misma y es su relación con la muerte.

La conoció de pequeña, ya que su madre falleció en su decimotercer parto cuando ella tenía solo tres años de vida. La vida del campo era dura. No se le dijo que su madre había hecho un viaje y que pronto regresaría, ni que era una estrella, ni que Dios se la había llevado para que como ángel pudiera cuidar mejor de ella, se le dijo que había muerto y que ya jamás volvería a verla, porque los muertos van bajo la tierra del camposanto y que de ahí, jamás salen.

Ella se sintió muy enojada con la muerte, no podía entender como esa señora había tenido el atrevimiento de quitarle a su madre que tanto la quería dejándola a ella sola.

Sus dos hermanas mayores se hicieron cargo de la casa, sus hermanos, a medida que iban creciendo se marchaban con su padre a trabajar al campo y prácticamente no los veía en toda la jornada.

Con Azucena, la mayor de sus hermanas (que era a su vez la mayor de todos los hermanos), guardaba la más franca relación de cariño, no se separaba de ella en todo el día, hasta que llegó Evaristo, que venía de Buenos Aires y comenzó el idilio. No recordaba muy bien el motivo de la llegada del muchacho, pero sí sintió celos por haberle arrebatado el cariño de su hermana. Un tiempo después Azucena quedó embarazada, Evaristo, cobardemente desapareció. Azucena apareció ahorcada en uno de los galpones pocos días después, de esta manera, la señora muerte volvía a rondar cerca de la niña.

La vida suele ser breve para quienes viven aislados y carentes de cosas básicas, como vivió Victoria. Poco a poco, se fueron yendo su otra hermana, víctima de una extraña enfermedad, dos hermanos y el padre, que falleció atropellado por un carruaje mientras trabajaba en el campo. Así Victoria había llegado a los quince años. Los otros hermanos se fueron a la ciudad y por una cuestión generacional seguramente la muerte ya los habría visitado por lo que fue quedándose sola, con los cerdos y los otros animales, sin embargo ya no le guardaba rencor a la señora muerte, es mas, la sabía inevitable y aprendió a tenerle cierto afecto y con ese afecto terminaron pasando el resto de sus largos años de vida.

Poco antes de morir me narró esta historia de la que no voy a ahondar en detalles por expreso pedido de ella. Al concluir me dijo:

-Al principio, aborrecía a la muerte, porque me había quitado a mi madre y a mi hermana, pero con el correr de los años aprendí a aceptarla e incluso a quererla. Hoy la veo incluso hasta esperanzadora. Siempre quise poder encontrármela cara a cara y sin embargo, aún, sigo esperando.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Entre las sombras

Tras buscar versos en mi almohada

y husmear en los rincones sin encontrar una palabra

que me explique ¿Por qué me hallo entre las sombras

de un verso estéril que no llega a destino?

recorro una y otra vez la casa de mis recuerdos

y el sótano de mi memoria que nunca falla

se presenta frío y húmedo, quizá como estuvo siempre

aunque no me hubiese dado nunca cuenta.

La pluma se me cae de las manos

y arrojo el papel al cesto por este exceso de carencia

ya pasará, me digo, volverán las musas de su recorrido infinito

me desvelo y se parten en mil pedazos aquellos viejos cuadernos

de otros tiempos cuando las musas estaban

de pie, siempre cerca tuyo y me doy cuenta

no son las musas… sos vos lo que me falta.

miércoles, 26 de octubre de 2011

La pasión literaria

Cuando Hernán Gómez Infrán recibió el Premio Nacional de Literatura, contaba solo con veintiocho años de edad, pero ya había recorrido un largo camino en la senda literaria. Tres novelas, dos libros de cuentos y cuatro de poesía publicados, lo convertían en un escritor muy reconocido en el ámbito literario y cultural.

En su niñez había escrito varios cuentos sencillos – de esos que escriben todos los niños- pero su temperamento aguerrido le sirvió para ganar el premio escolar y obtener su reconocimiento público ya que el intendente del lugar le entregó personalmente la distinción en un hermoso acto realizado en el hall de la municipalidad. Él comparó ese sublime momento con este en el que el presidente lo recibiría en su despacho para felicitarlo.

Hernán Gómez Infrán, pensaba en todo lo que este premio significaría en su vida, principalmente por los trescientos mil pesos en efectivo y libres de impuestos que le servirían en el futuro para seguir sobornando jueces, y porque no, sentía, ganar el Premio Nobel de aquí a unos años; “si no me lo dan me encargaré de que algún sicario le haga decidir a la maldita Academia Sueca que soy el mejor escritor de la historia de la humanidad”.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Las señoritas de Avignon

(Sobre la obra de Pablo Picasso)

Las señoritas de Avignon

exiben sus cuerpos desnudos y deseosos

entre tules de sexo,

cuerpos envidiosos de si mismos

demuestran su belleza

en sus senos sedientos

en sus cinturas altivas

en sus fibras vivientes.


Las señoritas de Avignon

se mofan de nosotros

que las vemos en la tela

pues nuestros ojos incompetentes

solo nos permite verlas

en un vouyerismo culto.

domingo, 16 de octubre de 2011

Eres

Este poema se lo escribí a mi madre en el año 2004. Hoy ella ya no está con nosotros, por eso quiero compartirlo con ustedes.

Grande
cándida
viviente
esmeralda
digna
florida
flamante
fresca
altiva
sublime
secreta
entregada
sencilla
vital...
Madre.

miércoles, 12 de octubre de 2011

América del hombre nuevo

El sueño de América
se va tejiendo en el verde
en sierra
en maleza
en caña
y va logrando la nueva figura
del hombre que ama a su prójimo
más que a su vida,
dispuesto a darla en su nombre
pero que odia al canalla
con toda la fuerza de la justicia.
Ese hombre nuevo
sueña con niños nuevos,
con mujeres nuevas,
con una América nueva
y si los soporíferos
de los traidores la duermen
gritarle:
¡Che, América despertate!
para que el rojo de tu sangre
deje de una vez de teñir la tierra
que el río sea marrón
como al principio
verde la selva
y blanca la cordillera abrupta
y que el designio del hombre nuevo
sea como debe ser:
de vida en vida
a vida de cada uno
amor hacia esta América
perenne
serena
viva.

lunes, 10 de octubre de 2011

Tengo girasoles en los dedos

Tengo girasoles en los dedos

que se escapan y echan a correr

no puedo detenerlos, o tal vez no quiero

porque llevan consigo los restos pobres de mis uñas

que para qué las necesito

si no es para rascarme las orejas

o para algún otro quehacer

menos importante.

los girasoles se van de mí

y para qué correrlos

seguramente buscarán a van gogh

para intentar plasmar con semillas y pétalos su retrato.

martes, 4 de octubre de 2011

Un día en el manicomio

No sabe doctor lo feliz que me hace salir de alta después de diez años de internación, cuanto tiempo hace que espero este momento.

Siento que cada uno de ustedes, los médicos, psicólogos, psiquiatras, enfermeros, empleados y pacientes son como de mi familia; por lo que le puedo asegurar que los llevaré a todos en mi corazón.

Me siento feliz, muy feliz, de haber superado “el problemita” que me llevó a esta estadía en este maravilloso lugar en el que me llevo de recuerdo dos Napoleón, tres San Martín e incluso a un inolvidable Dios; que demostró no ser tal pues murió cuando el loco caníbal se lo devorara casi completito.

El loco caníbal, simpático el muchacho. Si no fuera por ese pequeño defecto hubiera logrado mucho en su vida, pero que le vamos a hacer, así son las cosas.

Doctor, cuanto le agradezco todo, las píldoras que me hacían dormir largas horas todos los días, las sesiones de electroshock que me tranquilizaban bastante. Reconozco que a veces me portaba mal y los enfermeros me golpeaban bajo la ducha para que no me quedaran marcas por si algún familiar me venía a visitar, entonces los empleados de la recepción, por las dudas, le decían que en el día de la fecha no podrían verme pues el tratamiento así lo exigía; a todos ellos también les agradezco.

Pero ahora, a disfrutar de la naturaleza, aprendí a escuchar el trinar de pájaros que antes me pasaban inadvertidos, a comprender que lo urgente muchas veces no es lo importante, a vivir acorde a mis sentimientos y de poder expresar todo aquello que siento con tranquilidad y con las palabras precisas.

Doctor, si no le parece mal me voy a despedir, ya que tengo cierta urgencia en irme ¿Tiene algo para decirme?

-…

No me quiere hablar, bueno, es lógico su enojo, a nadie le gusta que lo degüellen y le corten una de sus piernas para comérsela, pero ese sabor dulzón de la carne humana es irresistible, le recomiendo que alguna vez la pruebe. Adiós.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Cuando llegue el día


cuando llegue el día

y la palabra se me llene de bocas

seguramente tendré algo que decirte

o tal vez, prefiera guardar silencio

y me dedique solo a contemplarte.


cuando llegue el día

te morderé los labios

y la punta de mis dedos

resbalarán por tu espalda

y se posarán en tu cintura

para hacerte sentir esa electricidad

que corre por mi cuerpo

cuando te acercas o al menos

te ponés al alcance de mis ojos.


cuando llegue el día,

no se que pasará cuando llegue el día

de lo único que estoy seguro

es que para mi será inolvidable

y que vos lo vas a recordar

aunque sea por un ratito.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Llegar al fondo




¿cómo escribir un poema
que hable de llegar al fondo y no llegar al fondo
que no se trate de fosas / de muertos o de tristes
que no pretenda salir del fondo antes de llegar
y no quedar inmerso en el abismo?

Era un néctar exquisitamente mortal. Allí estaba mi tentación. Sobre la mesa, una bolsa y toda a mi disposición, nadie había, nadie me vería, nadie se enteraría. Tome la tarjeta de mi billetera, abrí la bolsa y tomé una pequeña cantidad, la suficiente para sentirme bien. Detrás de ella vino una segunda y luego otra vez y otra.

Blanco mármol, blanco nieve, piso y paredes blancas.

Quiero más y más y no puedo parar ¿Qué vendrá después? Solo depresión, solo tristeza. Ella me hacía sentir bien y bailo, solo, con mis muertos, conmigo mismo. Giro y giro sin necesidad de música. Me río y lloro sin saber bien porque. Otra raya.

El mundo también gira y gira ¿Reirá y llorará también? No, solo ríe.

Soy un buen pibe ¿Por qué me pasa esto? Ya no bailo, todo baila menos yo. Un buen pibe, de que sirve eso ahora, ni eso ni nada. Estoy mareado y casi no puedo respirar. Me muevo a los tumbos por la habitación. Siento que todo se achica. Ni siquiera puedo alcanzar la bolsa. Quiero más. Aspiro más. Caigo.

Chupetines-escuela primaria-bolitas y figuritas-adolescencia-primer beso-el secundario-sexo-esto que me mata-el calabozo-Érica-la internación-más de esto-esta habitación-la bolsa-mi baile- mi risa y llanto y  la caída.








viernes, 2 de septiembre de 2011

Una historia (inconfundible)


Había elegido para la ocasión su mejor atavío, aquel vestido turquesa que le sentaría muy bien con sus zapatos nuevos, los aretes y la cartera de cuero que había comprado para una ocasión especial como esta. Después de ducharse, se tomó su tiempo para maquillarse, como había aprendido algo de cosmetología, optó por aquellos cosméticos que la harían lucir perfecta.

Se sentía feliz, no hacía mucho tiempo que conocía a Jorge, pero intuía que había llegado el momento de que las cosas avanzaran, era inconfundible aquella alegría que manaba de sus poros, inconfundible la prisa de su corazón, inconfundible su ansiedad.

Se tomó su tiempo para vestirse, se perfumó, revisó su cartera para que no faltara nada, salió de su departamento, echo llave a la puerta, caminó hacia el ascensor que estaba justo en el piso, presionó el botón de planta baja, le transpiraban las manos, las secó con su pañuelo, al llegar descendió, se dirigió hacia la puerta del edificio, la abrió, se asomó por el porche a la vereda y comenzó a caminar por la misma; todo con una sonrisa.

A la vuelta de la esquina estaba la barra de pibes que siempre la molestaban, ella sabía que estaban allí, porque siempre estaban, sabía que al pasar por la vereda de enfrente le gritarían “marica” porque siempre lo hacían, pero como siempre, ella los ignoraría, los veía como si fuesen plantas o mejor aún, hierba mala que siempre crece en el lugar menos pensado.

Al llegar a la casa de él se acomodó el vestido turquesa y el orgullo la hizo erguirse un poco más. Tocó el timbre y él la recibió con un beso en la comisura de los labios, la hizo pasar y la invitó a sentarse en el sofá, se sentía una reina, era inconfundible su emoción, inconfundible el nerviosismo que la hacía parecer una adolecente inexperta, inconfundible que se estaba enamorando de él, tan dulce, tan tierno, tan caballero.

La mesa estaba servida, y de fondo una dulce música melódica aclimataba el ambiente, un rato después de conversar sobre bueyes perdidos el la invitó a sentarse a la misma y ella se sentó y sintió orgullosa. Comieron y conversaron durante un largo rato, todo era perfecto y nada podía romper esa armonía.

Un dedo de él que tocaba uno de ella. Alguna palabra suave. Una caricia sobre su rostro le acomodaba el pelo descubriéndole totalmente la cara llevó todo al lógico final. Fueron a la alcoba y ella se quitó su vestido turquesa, él también hizo lo mismo con su ropa. Ella jamás se había sentido tan amada, tan mujer.

Tras amarse durante toda la noche llegó la hora de partir, el momento de la despedida. Sobre la mesa que aún albergaba los platos y cubiertos de la velada romántica acomodó su cartera y volviéndose hacia él le preguntó “¿Cuándo nos volvemos a ver?” Pero para sorpresa de ella él se echó a reír “¿Cuándo qué?” inquirió juntando los dedos de su mano derecha y haciendo un movimiento vaivén de arriba hacia abajo “Tomatelá… puto” le espetó con una “u” prolongada lo que ampliaba la humillación.

Era inconfundible su ofensa, era inconfundible su dolor, era inconfundible su sorpresa llena de angustia y de pena.

Apoyada de espalda en la mesa, su mano avanzó lentamente mientras en sus oídos aún sonaban los insultos y la burla, y tocó el áspero cabo de madera de un cuchillo.

“Puto” le había dicho, destruyéndola. Su mano apretó con fuerza. “Puto”. Ceguera.

Sintió el peso del cuerpo de él y aflojó su mano, sintiéndola húmeda, manchada, viscosa.

Se acomodó su vestido turquesa, tomó su cartera de cuero y se marchó.

jueves, 25 de agosto de 2011

Tu arquitecto

En el umbral de tus ojos verdes

me atrevo a llamarte

para recorrer cada espacio de tu casa

y disfrutarla con mis dedos de arquitecto

sintiendo que te he formado

en cada caricia, en cada beso.

la recorro porque me gusta

admirar el living de tus senos

la cocina de tu cintura

y tu pubis que alcoba

me llama a su cobijo.

me gusta admirarte

construirte y desconstruirte

redecorarte o minimamente

pintar tu fachada

y en caso de lluvia

sanar esa pequeña gotera

que moja tus mejillas.

jueves, 18 de agosto de 2011

Huellas

Mi cuerpo tiene tus huellas

las que dejaste durante tanto tiempo

las que fuiste haciendo de a poco

con la punta de tus dedos.

a ellas no las borran

ni el paso del tiempo

ni las tormentas

ni los peatones

ni los lujosos automóviles

que circulan por la avenida corrientes

los sábados a la noche

rumbo a los teatros.

es que tus huellas son únicas

y de creación exclusiva

no tienen fabricación en serie

ni registro de propiedad

ya que son tuyas

y nadie se atrevería a discutirlas

a desmentirlas / a desdecirlas

son tuyas y un poquito mías

ya que yo puse mi piel

para que las dibujes.

sábado, 13 de agosto de 2011

Sombra

No le tengo miedo a mi sombra

Aunque a veces ella camine sola

Y yo trate de alcanzarla

Porque aunque cueste creerlo

Que puede hacer un hombre sin sombra.

Ella es muda / vaga / oscura

Y a veces se fija en mi / que me detengo

Y apura su paso intentando perderse

De puro perversa que es

O quizá también de puro burlona.

Entonces, me pongo en marcha nuevamente

Y camino a su par y ella se enfada

Y se hace extensa por la vereda oportuna

O se pega en la pared

Intentando burlar mis pasos.

Muros y zaguanes saben de ella

Así también otros accidentes barriales

Yo también la conozco

Y de puro conocerla nomás

No la dejo ni a sol ni a si misma.

domingo, 7 de agosto de 2011

Queridos amigos: Por unos días estoy (y estaré) sin internet, por lo que no me podré comunicar con ustedes. Espero volver pronto para así seguir con esto apasionante que es el blog.
Un abrazo para todos.

viernes, 29 de julio de 2011

Mi Buenos Aires perdido


Mi Buenos Aires perdido

en un pedazo de historia que acongoja

no quedan ni remotos ya los vientos

en que se parten los recuerdos.

La patria está en un rincón / sollozando

con una lata de limosnas

ha perdido la balanza la justicia

por ese tango de ayer que ya no suena.

El perverso nos mata con un dedo

señalando el error que el también tiene

y cansado

hago un arco con lo poco de patria que nos queda

y con una vieja moneda de desván

una punta de flecha

que el aureo rostro imita

y salgo en malón

para defender mi tierra de esperanza

y si el arco y la flecha no me alcanzan

que sea con lo que me queda en las manos.

sábado, 23 de julio de 2011

No recuerdo cuantos besos hace que te amo

No recuerdo cuantos besos hace que te amo

llegan al millón, creo según los últimos datos estadísticos

si los multiplico por tres con las caricias compartidas

o divido por cuatro por cada vez que nuestros cuerpos han ardido en llamas.

lo que sí recuerdo exactamente es que te dije cuanto

mi piel ama la seda de la tuya

en cada palabra, poema, o notas varias

y también lo que sienten mis ojos cuando ven los tuyos

con esa chispita de alegría permanente.

te lo digo también cuando tus muslos de caoba que se entrecruzan con los míos

cuando hace frío para obtener un poquito de calor

o en verano intentando buscar en los míos un poco de frescura

amo también tus brazos de café – canela afectuosos como siempre

a tu naricita de peluche / como así también las muchas cosas

que yo encuentro cuando te veo vestida / desnuda/ con la boca en tus palabras

y en las miles de formas en que puedo verte cuando te miro/

o también cuando te sueño dormido o caminando por tu cuerpo.

martes, 19 de julio de 2011

Cuestiones

¿Dónde está mi gente?

¿Escondida en qué rincón de esta patria sórdida?

¿En qué callejón se perdieron sus anhelos?

¿Y las esperanzas, dónde se fueron?

¿Cayeron al vacío las emociones?

¿Se pintaron de tristeza las sonrisas?

Estas preguntas me hago y muchas otras

cuando veo los ojos de mi pueblo

y de este lado yo respondo con mis poemas

mi pluma es mi fusil en la contienda.

También está presente mi oración de guerra

para salvar a los sobrevivientes

y demostrar a las nuevas épocas

que aunque el reloj y la lluvia sean insoslayables

y las olas solo lleguen a la orilla

mi corazón esta junto al de miles

mirando con sus ojos de esperanza

soñando un amanecer luminoso

libre de tormenta y ceniza volcánica

y si el llanto amanece en nuestros ojos

como es común que ocurra

que sea por nuestros dolores

y no porque nos los causan.

jueves, 14 de julio de 2011

Vos no estabas

Espere en el camino

Miré a lo lejos

Busque tu sonrisa

Pero no la encontré

Porque vos no estabas.

Intenté tomar tu mano

Y sentí el vacío

Tanteando el aire

Mire hacia mi costado

Y vos no estabas.

De esta manera

Se me escapaba el alma

el cuerpo se me volvía turbio

Y las manos se me helaban

En este frío de tristeza

Porque vos no estabas.

miércoles, 6 de julio de 2011

Oda a la historia del hombre

Primero fue el hombre
desnudo
miedoso del sonoro trueno
asombrado ante el fuego
quien se irguió
y enfrentó a las bestias
y le puso un dedo más
a su frente
y marchó equivocándose
y de él surgió
la palabra
y se contactó
con otros hombres
que buscaban
lo mismo que él
por lo que se llamó
a su reflexión
y cuando no
a la guerra
para brindarse a si mismo
la propiedad
que no creó
sino que inventó.
Cuando el corazón
le ganó a la sinrazón
surgió el diálogo
el arte
la ciencia
y la fe.

Así fue creciendo
asombrado
como al principio
vívido
latente
a la espera de algo mejor
y no resignó la búsqueda
sino que por el contrario
le dedicó su vida
pues por cada falla
existieron diez virtudes
y porque el corazón nos ha dado
la garantía de la paz.

miércoles, 29 de junio de 2011

Peligro de gol

Penal. Cobró penal. Pero si se tiró. Se notó bien clarito que se tiró. Encima el turro de Belmonte estaba adelantado. Ahora quede en este aprieto y con toda la responsabilidad. Miro para un lado y para el otro y siento que el arco se agranda ¡Siente metros! ¿Para qué le pusieron tantos si la pelota es chica?
Empiezo a sentir un sudor frío que corre por mi espalda, por el medio de la columna y llega más allá de donde esta termina. Izquierda o derecha, decisión trascendental, quisiera tener un papelito que me lo diga, como el alemán en el mundial, pero acá no te salva nadie y para colmo el silencio sepulcral que se crea lo hace todo más dramático. Derecha o izquierda, parece una decisión política, en fin, siempre tiene algo de similar a la política, la política del penal, te tires para donde te tires, siempre te joden.
Pero en fin, esta agonía se termina en unos instantes. Izquierda, derecha, sudor en la espalda, arcos enormes, rival que se tira, posición adelantada, silencio y al final el terrible pitaso del árbitro.

lunes, 20 de junio de 2011

Oda a la mujer embarazada

El amor
colmó tu vientre de dulzura
le dio calor
un sueño
una esperanza.
Tu bello abdomen
volumen prodigioso
vida grita
vida ofrece
vida da.
Mientras crece tu luz
acaricias tu piel
rebelde y calma
brillas y sueñas
con flores y guirnaldas
entretejiendo
ovillos de ternura
de sueños
colores
y brisas que se anudan.
Nombras su nombre
el nombre del futuro
entero
claro
pronunciado entre júbilo y lágrimas
que son gotas de vida.
Y al fin estallas mujer
en profunda dicha
rompiendo los mares de la vida
la primera
la nueva
la que es eterna
en un claro
en un encendido sentir
de sueños nuevos.

sábado, 7 de mayo de 2011

Ella

Ella estaba allí, apoyada en una de las columnas del loft, con su cabellera rubia, sus ojos verdes y la fina camisa desprendida. Sus senos hiperbólicos deslumbraban cubiertos con un sostén seductor. Sus labios entreabiertos llamaban a más, mucho más, como queriendo gritar su cautivante fuego, pero permanecían inmóviles, estáticos.

Él la veía a diario, cada mañana, y ella siempre estaba presente en la misma posición, en el mismo lugar.

Al principio solo la contemplaba pero poco a poco se fue animando a pronunciar alguna palabra en una voz casi imperceptible “hola mi amor ¿Cómo estás?”, “¡Qué hermosa sos!”, “Hasta mañana cielo”, pues sabía que el día siguiente ella estaría allí.

Alguna vez hasta se animó a soñar con ella. La encontraba en otro lugar y en otra circunstancia, entonces, se atrevía a acercarse a ella, buscaría seducirla y la invitaría a soñar juntos tantas cosas. Imaginaba sus lenguas jugueteando en sus bocas, recorriéndose la piel, gimiendo, gozando. Pero pronto debía volver a su mundo, a su rutina diaria, debía seguir camino a su trabajo conformándose con verla cada mañana en ese cartel publicitario de prendas de lencería.


domingo, 1 de mayo de 2011

El paraguas


Tengo mi paraguas

que me tapa de la lluvia

y evita que me alcance la nostalgia

con sus lágrimas de tiempo.

Tengo mi paraguas

y me lleva a todas partes

por si el recuerdo me inunda

o si la remembranza oscurece en una nube.

Él se viste de negro en tela fina

y su mango es mi arma y herramienta

el que empuño cuando llueve mi memoria

o cuando tu cuerpo cae en aguacero.

Tengo mi paraguas

lo uso siempre cuando ocurren estas cosas

y a veces también cuando llueve

de lluvia natural

de agua nube – tierra

de esas comunes

que en otoño abundan.


jueves, 28 de abril de 2011

Aviso

Pido disculpas si mis comentarios a sus respectivos blogs no son muy asiduos en estos días, es que han robado las lineas telefónicas en mi barrio y estoy incomunicado. Nuevamente mil disculpas y espero que pronto todo pueda solucionarse.
Besos.

domingo, 24 de abril de 2011

Te imagino

Editorial Dunken, realiza periódicamente selecciones de cuento y poesía.
En esta oportunidad, seleccionaron mi poema TE IMAGINO, en una antología cuyo título es FIRMA DE POETA. Esto me hace muy feliz y quería compartirlo. Aquí va.

Te imagino con sombrero
y debajo de ese sombrero una sonrisa
y tus ojitos de canela
que brillan con la luz del día.

Te imagino entre mis brazos
y tu boca color fuego
quemándome la piel
y diciéndome te quiero.

Te imagino leve, sencilla
con esa sencillez que brilla,
y en tus mejillas de pétalo
mis dedos torpes que te acarician.

Te imagino como brisa fresca
en la que busco mi remanso
en tu piel que me da calma
para así seguirte amando.

martes, 19 de abril de 2011

Con la frente marchita

Vuelvo a mis calles y mi tierra
donde nací, donde me crié,
donde fui forjando esto que soy.

Al regresar veo lo visto
y aquello que mis manos han tocado
y entonces me pregunto
¿Será la vida tan sublime
o es solo el transcurrir del tiempo en mi existencia?

Cuantas cosas han pasado
por mis ojos y mis manos
por mis oídos y mis pies.
he atravesado senderos
he escuchado las voces de mi gente
he acariciado y contemplado la belleza.

Y aunque a veces vago por el mundo
sin saber porque mi vida avanza
me detengo un instante y reflexiono
cual es el sentido de vivir.

Vida, es algo más que un simple pasar
es brindarse en cada palabra y en cada aliento
es poder decirle al otro que viva
que eso que parece tan simple y tan sencillo
es lo que hace dulce esta existencia.

jueves, 7 de abril de 2011

Finalmente en el día de ayer después de mucho sufrir, se apagó la vida de mi madre. Quedo con el espíritu lleno, ya que la disfrute todo lo que se puede disfrutar a una madre y creo que ella me disfrutó también a mi como a mi hermano y hermanas.
"Mis últimas palabras hacia ella" fueron "Te quiero". Murió en paz.

domingo, 3 de abril de 2011

Oda al padre reciente


Un espacio de luz

llegó a tu vida de repente

esperado

soñado

y cuando estalla

te das cuenta

de que todo es distinto

y desmorona

lo que creías

cuando creías

que creías

saber su significado.

El futuro se vuelve

pañal

muñeca

pelota

compás de cuna

dedo capturado

en una trampa de amor

que jamás te suelta.

Comprendes al fin

que un día es más

que veinticuatro horas

pues se convierte

en nube

viento

sol lluvia

luna

estrella

que esa luz

te obliga a que reconozcas

y le muestres.

Corres en carrera

vertiginosamente lenta

acompañando su marcha

porque ese primer paso

tembloroso

inseguro

aunque decidido

es el primer paso

que en realidad

has dado

para que tu vida

perdure para siempre.

viernes, 25 de marzo de 2011

Algo habremos hecho

(En memoria de nuestros muertos)
El día que el sueño sea sonrisa
y la esperanza se asome con el alba,
cuando las murallas se derrumben
más que por peso propio
por la fuerza de nuestros martillos,
será seguramente
porque algo habremos hecho.

Cuando el frío del pasado
se convierta en la tibieza del futuro,
justicia sea palabra conocida
y la primavera crezca
junto con las flores,
será seguramente
porque algo habremos hecho.

El instante en que la osadía ya no pase
y lo alevoso se sepulte bajo tierra
y estos versos sean un recuerdo
de algo que aún no es,
pero quisiera,
será seguramente
porque algo habremos hecho.

sábado, 19 de marzo de 2011

ME GUSTA BESAR TU CUERPO

Me gusta besar tu cuerpo

llegar a lo profundo de tus fibras

flor que se abre

y se brinda entregada

para que yo

simple abeja obrera

beba tu dulce néctar

esencial / prodigio.

Cedes cada rincón

y en un gemido

vuelas y retozas

estremecida

mientras fallezco y renazco.

en un instante.

lunes, 14 de marzo de 2011

Fantasmas

Siento fantasmas que vagan por mi vida
y me hacen pensar en sombras
en lugar de cuerpos
cuando recorro las calles solitario
sin que nadie me vea,
y observando.

Mas prefiero ser uno
y no uno más
y me prometo y comprometo
a levantarme para que la luz despeje
la noche
y me haga sentir entonces
que la sangre fluye por mis venas.

lunes, 7 de marzo de 2011

Miradas

Tus ojos me miran a través del hueco de tu almohada
se quedaron ahí
para invitarme a mirar a través de ellos
como cuando vos estabas.

Se quedaron para hacerme companía
no los toqué / no los toco / ni los tocaré
quizás algún día
sientas necesidad de tus ojos
para ver el fuego
donde quemás mis cartas
y tal vez / uno nunca sabe
te quedes al mirarme.

lunes, 28 de febrero de 2011

Queridos amigos: Aunque no suelo contar cosas de mi vida privada, en estos momentos en el que estoy atravesando mucho dolor por la salud de mi madre que está hace veinticuatro días internada y en terapia intensiva con un cuadro infeccioso múltiple agravado por lo avanzado de su edad (80 años), sentí que era necesario volcarlo en esta página para poder hacer al compartirlo un poco más liviano mi sufrimiento.
Gracias a todos por darme a través de sus escritos un poco de alivio.

sábado, 26 de febrero de 2011

Un pedacito de vos

Hay un pedacito de vos
en cada rincón de mi vida
por eso, no puedo evitarte.

Hay un pedacito de vos
que me susurra cuando no estás
por eso, mi soledad no me deja solo.

Hay un pedacito de vos
que marca el tiempo en las agujas
por eso, mis horas no son en vano.

Hay un pedacito de vos
que me permite armarte y amarte
para que esa soledad inevitable no sea en vano.

jueves, 3 de febrero de 2011

Un año

Acabo de darme cuenta que en el día de ayer cumplió un año este blog.
Quiero agradecer a todos por sus visitas, por sus comentarios, por su tolerancia ante mis escritos.
POEMARIO EN LIBERTAD es esto, el poder a través de la poesía hacer una reflexión y porque no un poco de alegría.
Les mando un saludo a todos y muchas gracias.

jueves, 27 de enero de 2011

Cosas a recuperar

Que recuperar, no se, quizás algún momento pasado
cuando la alegría se convertía en vida
o que la vida, misterio de niñez o juventud
era una alegría simple. sin complicadas elucubraciones
que hoy la alejan de su verdadero sentido.
Tal vez recuperar una sonrisa,
esa, llena de frescura.
o esas risotadas que doblaban nuestro cuerpo en dos
en medio de la calle, sin sentir vergüenza
de que estábamos riendo.
Recuperar esa certidumbre
de que uno es uno con el cosmos
y que por eso somos su dueño
ya que el cosmos nos pertenece
en su plenitud y esplendor
por el simple hecho de estar vivos.
Recuperar la fragancia de la primavera,
y en definitiva, recuperar ser yo mismo,
entero, puro, digno
e inmensamente feliz.

viernes, 14 de enero de 2011

Ratones

RATONES

Hacía casi diez minutos que estaba en la parada. El frío gélido que envolvía a Buenos Aires no daba tregua. Mientras esperaba el colectivo que lo llevara hasta el taller, miraba en todas direcciones como un cazador en busca de su presa tratando de localizar a Cacho, el cafetero, que hoy más que nunca hacía notar su demora.

Lo único que falta es que justo hoy, con este tornillo que hace, no llegue.

Miró la hora y puso cara de resignación.
Golpeaba con sus pies en el suelo en un improvisado zapateo para evitar que los mismos se congelaran. Un colectivo que se aproximaba generó el movimiento de las hasta entonces estáticas personas que lo esperaban.

Será posible que esta mierda de colectivo no llegue nunca. De estos pasan cuatro antes de que venga, y para colmo siempre viene hasta las manos, espero poder subir.
¿Dónde se habrá metido Cacho?

El colectivo de la otra línea se detuvo en a la parada. Frente a él, en un pequeño espacio que un guante le había ganado al vidrio empañado de la ventanilla, estaba ella, con su bufanda rosa y su boina beige, mirando en el indiferente paisaje de Buenos Aires fría, si Alberto se encontraba en la parada.

No llegó. Seguro que perdió el tren. Voy a tener que viajar sola hasta la oficina.

Él la descubrió allí, con sus ojos que eran como estrellas con esas pupilas azabache, con su boca tan delicada y sus mejillas rosadas que le daban un aspecto de sensual inocencia. El verla lo dejó embobado, pasmado.

¡Qué hermosa! Y tan chiquitita, debe tener tanto frío, me gustaría abrigarla entre mis brazos, darle calor, que sienta el tibio de mi respiración, con mis dedos acariciar sus mejillas.

Ella lo vio en la multitud del paisaje. Lo miró con indiferencia y desdén, buscando a lo lejos la figura de Alberto que definitivamente no llegaba. Los helados pasajeros ya estaban terminando de subir al abarrotado colectivo. Se volvió a fijar en él que estaba parado como un segundo poste mirándola como un estúpido.

¿Qué mirás idiota?

Sus ojos se posaron en él el leve instante que le llevó manifestar ese pensamiento, casi nada, una insignificancia nula, pero la suficiente para permitirle a él ensayar una sonrisa y a ella un gesto de fastidio que le hizo desviar la mirada hacia adelante y ver a los últimos pasajeros colocar sus últimas monedas en la expendedora.

Boludo.

Parecía olvidado del frío y la sonrisa no se le borraba de la boca, solo el vapor de su aliento dejaba entrever que estaba vivo.

Me miró, mi linda, si solo pudiera cobijarla, abrigarla, tomarla de sus deditos tan delicados y besarlos uno a uno y jugar con ellos, acariciar su espalda despacio, lentamente y descender hasta su cintura y apretarla fuertemente a mí, y sentir contra mi pecho esa electricidad que da el roce de los de ella, esos pechos pequeñitos, que invitan a soñar y lo llevan a uno a límites impensados. Bebita, cómo quisiera disfrutar de tus labios y de los detalles de tu cuerpecito chiquitín.

La ira comenzó a notarse en los colores de su rostro y un rictus de odio surgió instantáneamente en la comisura de sus labios.

A una le gusta que le digan cosas, que la miren, pero este tipo en particular me causa asco, verle nomás la cara de pelotudo que pone ¿Qué mira, tengo monos en la cara? Y Alberto que no aparece, justo ahora que lo necesito ya que su compañía a lo mejor lo ubicaría. Bueno, el colectivo ya sale, tendré que viajar sola y este fastidio seguro que me dura el resto del viaje.

Tomó una respiración profunda, un suspiro de esos que alivian la ansiedad, parecía olvidado de todo, ya no buscaba a Cacho, ni miraba la hora, no le importaban ya ni el frío ni el colectivo que cada vez se demoraba más.

Mi chiquita, quiero tenerte desnuda y besar todo tu cuerpo, y con las puntas de los dedos recorrer tus costillas. Jugar y permitirte jugar conmigo y así hacerte mía una y otra vez. Cuanto placer sentiría y te haría sentir mi amor descendiendo con mi boca desde tu vientre a tu entrepierna para quedarme ahí eternamente.

El colectivo retomó su marcha, una nube de humo negro envenenó un poco más el ya enviciado aire de Buenos Aires.

Te vas mi vida, quizás algún día te encuentre ¿Cuál será tu nombre? Así no se puede respirar ¿Cuál será tu edad, veintidós, veintitrés? El gobierno debería tomar medidas con los medios de transporte que no están en condiciones. Nunca me voy a olvidar de vos. Que frío que hace y este colectivo que no viene.

Alguien le tocó el hombro y lo sacó del trance. Se volvió para mirarlo.
─ ¿Un café, don?
─ Si Cachito, más vale, uno doble.
─ ¿Algo bueno para contar?
─ Nada, que va a haber, la verdad es que nunca pasa nada.

sábado, 1 de enero de 2011

Salutaciones

GRACIAS A TODOS, POR SEGUIRME, POR LOS COMENTARIOS, Y FUNDAMENTALMENTE POR LO QUE BRINDAN EN CADA POST.
CADA AÑO ES UN RENACIMIENTO DE OBJETIVOS, DE SUEÑOS ES POR ESO QUE MI DESEO PARA CADA UNO ES QUE PUEDAN CUMPLIRLO Y QUE VIVAN CADA DÍA DE ESTE AÑO COMO UNA VERDADERA CELEBRACIÓN.
SALUDOS Y UN FUERTE ABRAZO PARA TODOS.