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domingo, 26 de diciembre de 2010

Te imagino

Te imagino con sombrero
y bajo ese sombrero una sonrisa
y tus ojitos de canela
que brillan con la luz del día.

Te imagino entre mis brazos
y tu boca color fuego
quemándome la piel
y diciéndome te quiero.

Te imagino leve, sencilla
con esa sencillez que brilla
y en tus mejillas de pétalo
mis dedos torpes que te acarician.

Te imagino como brisa fresca
en la que busco mi remanso
en tu piel que me da calma
para así seguirte amando.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Toma mi mano

Salí a la calle, dispuesto a vagar sin rumbo
para conocer aquello que los hombres desconocen
y descubrí que la vida es un enigma
dispuesto a revelarse
siempre y cuando alguien tenga la voluntad de hacerlo.
Ven, toma mi mano y avancemos juntos
que la vida se vive una vez y para siempre
y se brinda toda, dispuesta a que triunfes.
De ti depende la victoria o la derrota,
ella te está esperando para el júbilo,
toma mi mano y acompáñame, yo te lo pido
y descubramos juntos que es la vida
para comprender que con un poquito de esperanza
se desvive para que la vivas plenamente.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Espera



Te espero, quizás sin motivo evidente,
Y en esta espera se me derrama el alma
Y me desespera esta angustia doliente
Cansina, desesperada, triste
Que quema con su frio
y enfría con su brasa
de dolor
y así
yací
agotado
de esta espera mustia
lamentando esta suerte
a la que ya no puedo reconocer
por tu ausencia que desespera mi vida
y por tu llegar que se retrasa tanto, amor
ese amor que llegando, mi sufrir aliviaría.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Me atrevo a decirte

Me atrevo a decirte
que a veces te quiero
cuando recorro estas calles solitario
entonces se me ocurre:
si vos estuvieses acá
caminando a mi lado
conversaríamos de tantas cosas
que ahora no se me ocurren.

Me atrevo a decirte
que a veces siento un poquito de odio
como ahora, por ejemplo
que no estás a mi lado
conversando de todas esas cosas
que ahora no se me ocurren
pero si vos estuvieses acá,
seguro se me ocurrirían.

Me atrevo a decirte
otras tantas cosas
como por ejemplo
espero que llegues pronto
o ¿por qué te demorás tanto?
pero sigo esperando
a que llegues, y camines junto a mi
para darte mi corazóny atreverme a decir: te amo.

martes, 2 de noviembre de 2010

La cuerda floja

─ Hola.
─ Hola nene.
─ No me digas nene mamá, tengo treinta y dos años.
─ Bueno mi amor, se me escapa ¿Cuándo venís por casa?
─ No se mamá. A lo mejor el fin de semana.
─ ¿Estás muy ocupado ahora?
─ Entro en escena en cinco minutos.
─ Hay nene, cuando pienso en eso que hacés me angustio.
─ Pero mamá, estoy muy preparado.
─ Si, pero equilibrista…
─ Es mi profesión mamá, es de lo que vivo.
─ Si, ya sé, , pero podrías dedicarte a otra cosa. Tu padre soñó con que fueras médico.
─ Es lo que amo, mamá.
─ ¿Y está muy alta la cuerda?
─ Ocho metros mamá.
─ Hay! ¿Qué hago yo si te caes? Me costó mucho criarte, darte de comer, lavarte la ropa, educarte para que te mates por caminar por caminar por una piola.
─ No me voy a matar mamá.
─ Bueno, por ahí soy drástica. Pero te podés quebrar una pierna, o dos costillas. Mirá si terminás en una silla de ruedas para toda tu vida.
─ ¿Cómo me vas a decir esas cosas cuando estoy por entrar a escena?
─ Bueno nene, es que te amo. Decime ¿No podés usar un arnés?
─ No mamá, el espectáculo pierde calidad.
─ ¿Y si ponen una red abajo?
─ Tampoco mamá.
─ Para mi tendría que ser obligatorio. Sobre todo después que Gregorio Curt del Circo Chanday de Nueva York cayó de seis metros – dos menos que los tuyos – y se desnucó.
─ Pero mamá, se comprobó que Curt estaba alcoholizado y yo no tomo una gota.
─ Si pero la ley de gravedad es para todos.
─ Mamá, tengo que cortar.
─ Bueno nene, yo llamaba para desearte que tengas una excelente función.
─ Gracias mamá. Chau.
─ Chau.




-

sábado, 23 de octubre de 2010

La valija

Tu vieja valija
dijo adiós desde la puerta
sabiendo que al irse
dejaba un rincón al descubierto,
y al devorar tu ropa,
la mitad del ropero vacío.
Y lo peor de todo
es que te llevó a vos,
por lo que la silla
llora por tu ausencia
y la mitad de la cama
(esa que yo no ocupo)
me sentencia con su frío.

domingo, 17 de octubre de 2010

La batalla del tiempo

Porque el tiempo es una rueda
y rueda es eternidá -
y si el hombre lo divide
solo lo hace en mi sentir
para saber lo que ha vivido
o le resta por vivir.
(José Hernandez – Martín Fierro)

Gutierrez sabía que iba a morir. Aguardaba en su celda el momento de enfrentar el pelotón de fusilamiento. En su muñeca izquierda las agujas del pequeño reloj que Natalia le había regalado hacía un tiempo atrás, avanzaban de manera metódica, sin arrepentimientos.
Una hora quince, nada en los cuarenta y cinco años que le precedieron, los que eran nada a su vez en la inmensidad del tiempo del universo.
Miró con una ligera sonrisa la marcha inexorable del segundero. El delgado elemento plástico de color metalizado parecía ponerse en su contra.
Sabía que una firma, una simple firma sobre un papel detendría el tiempo, entonces sería él el que ser reiría de las agujas burlonas y severas.
Una hora con cuatro minutos, el frío ruido de las llaves en la cerradura de su celda le dieron paso a una sotana con sus artificios. La rechazó. Tiempo perdido, no era la firma, cincuenta y ocho minutos.
Se acostó en su catre y dormitó, entre sueños recordó la lectura de sentencia del tribunal marcial hasta los cuarenta y cinco minutos en el que volvió a mirar el avance de su enemigo. Entonces el que se paró frente a la puerta de su celda fue su abogado. Hasta el momento no había ninguna novedad. Le pidió que se retire. Quería estar solo con su reloj que se agrandaba y ocupaba todo el espacio de su celda.
Treinta y un minutos, un médico y un enfermero ingresaron a su celda para administrarle un calmante, les pidió que no lo hicieran, que se sentía tranquilo.
Se quedó sentado, mirando el reloj, concentrado en su movimiento infinito, incansablemente circular, hasta los dieciséis cuando los oficiales entraron en su celda y le pidieron que los acompañara. Las esposas en su espalda hicieron que perdiera su contacto visual, sin embargo las agujas continuaban su marcha ahora invisible.
El reloj, lejos de su vista aumentaba su peso en cada segundo convirtiéndose en algo insoportable.
Lo ubicaron frente al pelotón, dos minutos, rechazó que le colocaran la venda en su ojos. No era necesario. Se leyeron las causas y sentencia. Estaba solo con su reloj.
Unos metros a la izquierda, cercada por soldados, Natalia lloraba incontenible. A la derecha, el oficial al mando daba las órdenes, PREPAREN, diez, nueve, ocho, siete seis, APUNTEN, cuatro, tres, dos, uno, FUEGO.
Después del tiro de gracia, el oficial quitó el triunfante reloj de la muñeca de Gutierrez y se lo entregó a Natalia, que desgarrada por el dolor, caía desvanecida.

viernes, 15 de octubre de 2010

Amor Madre

Fue ese día, ese gran día
en que tu vientre lleno de amor
rompió su cántaro
en que dos gritaron ¡vida!
tú con sonrisa
y Él con llanto.

Madre caricia
Pañuelo para mis lágrimas
Amiga, compinche, confidente
Reto dulce, sonrisa en la palabra.

Has sido todo
eres todo
Serás todo
Porque tu amor es más que amor
Es Amor Madre.

Presente eres la búsqueda de vida
De la fe eres
la oración o la plegaría
Y cuando no estas, estás
Pues no te marchas
Sino que te duermes por un rato
Pues el tuyo es un amor que no se acaba.
Claudio

viernes, 1 de octubre de 2010

Barricada

Aquí estoy
me presento
soy poeta.
Me encontrarán con los obreros
de las manos gastadas
con los peones del campo
con los maestros
uniendo banderas
alzando las manos
latiendo pensamientos.
soy yo, el de siempre
aquí me tienen
llenándome como las calles
de coraje
en la barricada
pues soy
uno más de ustedes.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Ojos de gata

Ella era una mujer extraordinaria, diferente de todas las mujeres que conocí. Miraba profundo con sus ojos de gata y parecía desnudarme con su mirada; y cuando yo me desnudaba frente a ella por mi propia voluntad parecía arrancarme la piel para guardarla como amuleto en su cartera.
Esa mujer cierto día desapareció. Creo que se la llevó el viento sur o algo parecido, la busque por todos los rincones, pregunté a los vecinos y nada ni nadie supo darme información sobre su paradero. Juro en este caso que agoté todos los esfuerzos para encontrarla sin tener ninguna novedad, hasta que al fin desistí de la busqueda, pues una mujer con ojos de gata no puede durar mucho en la vida de un hombre, principalmente después de haber arrancado hasta el último pedazo de piel para llevarlo en su cartera.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Vida Textil

Hice con la vida un ovillo
desenredando frustraciones
para tejer algo nuevo
o al menos
para dejar algo dicho
y que aquel que me escuche
logre comprender
que a pesar de sus dificultosos hilos
vale realmente la pena
pasarla por la devanadora.

lunes, 23 de agosto de 2010

Cirugía mayor

Soy cirujano de mi cuerpo.
Abro mi corazón
y apenas lo miro
aparecen un montón de sensaciones.
No las dejo escapar
las capturo
a pesar de que una sonrisa
quiere volar
quien sabe donde
la atrapo en un sueño
y la suturo a mi boca
para que a partir de uno
pueda ser sonrisa en todos.

martes, 10 de agosto de 2010

Sobre muñecas y puños

Muñequita de porcelana
lastimada
herida por puño vil
recordás la alegría de hace un tiempo
cuando soñabas con ese hombre que no fue.

Te duele el alma
tanto como el cuerpo
y ese dolor te infunde coraje
y denunciás
pero no sos escuchada
y volvés a tu casa
donde te espera él
con su golpe artero
y sientes que la justicia
es una ilusión de niños.

No decaigas por favor
yo te lo pido
y no renuncies
ya que hay otras mujeres que como vos
han entrado por descuido
en el infierno.

Sumate a ellas
contales tu historia
y uní tus banderas
junto a las suyas
para gritar por doquier
lo que te pasa
lo que les pasa
y que tiemblen los cobardes
como temblaste vos
aunque no lo merecías.

Y muestra tu rostro
con la frente bien alta
pues no debe ser tuya
sino de otros la vergüenza
y de esta forma
soñar un mejor mañana
será una realidad posible.

lunes, 26 de julio de 2010

Deseos

No te deseo así

desnuda entre sábanas de seda

con perfume y maquillaje.



Quiero que tu cuerpo

se vista de piel enamorada

con tu humildad sencilla

con tu ternura

para poder amarte a mi manera

sin condiciones

salvo la de amarte

con todo lo que ello implica.



Te quiero como sos

y es por eso que no olvido

ser quien soy

y de esta forma darte

la misma oportunidad

de que vivas

lo mismo que yo vivo a tu lado.

martes, 20 de julio de 2010

Collage Benedetti

El dactilógrafo escribe
un Padre nuestro latinoamericano
a la hora del Ángelus
ese Ángelus porteño
de la Ausencia de Dios
que es cuando Los pitucos
festejan su Cumpleaños en Manhattan
olvidando que El sur también existe
alzando La otra copa del brindis
en la otra orilla de sus Soledades
y a pesar de La Muerte de Soledad Barett
y los Desaparecidos
plantean su Táctica y estrategia
De árbol a árbol
y cuando Esa batalla
en Defensa de la Alegría
haga que El hígado de Dios
no pueda con las Utopías
entonces Los poetas
elevarán sus Informes sobre caricias
y le cantarán a Una mujer desnuda y en lo oscuro
pues Cada ciudad puede ser otra
y como El soneto de rigor
de Estos poetas son míos
por eso sé Por que cantamos.

jueves, 15 de julio de 2010

El Matadero

“La sala de la casilla tenía en su centro una grande y fornida mesa, de la cual no salían los vasos de bebida y los naipes sino para dar lugar a las ejecuciones y torturas de los sayones federales del Matadero.”
Esteban Echeverría – El Matadero



El Negro bajó del tren como todas las tardes, a las siete, después de un viaje agotador donde los obreros, tras su jornada de trabajo, viajaban abarrotados. Se acomodó el bolso y se dispuso a rumbear para su casa, mientras husmeaba por los bolsillos de su vestimenta buscando algunas monedas para comprar una torta asada en la parrilla del salteño.
Caminó unos pasos, como distraído y con la respiración que se le entrecortaba por el agotamiento. “Tres pesos, me alcanza justo”, pensó, y se apresuró a cruzar la avenida antes de que se levantaran las barreras del paso a nivel y la andanada de autos transformara esta acción en una labor prácticamente imposible.
Apenas terminó de cruzarla cuando un hombre de civil se le interpuso en el camino, mostrando su placa de policía le espetó:
─ Brigada de investigaciones, documentos.
El Negro lo había extraviado hacía dos semanas atrás. La falta de tiempo y de dinero no le permitían iniciar el trámite para recuperarlo.
─ No tengo – le dijo – los perdí hace unos días y no tuve tiempo… - no lo dejo terminar- Contra la pared – le ordenó. El Negro se dio cuenta de que no era uno sino tres los agentes del orden vestidos de civil. Sus manos apoyadas contra la fría pared le hacían temer por lo que vendría.
La requisa humillante manoseo todo su cuerpo, del bolsillo trasero de su pantalón el policía sacó un pequeño cilindro de papel.
- ¿Y esto?- le preguntó.
- Consumo personal- se defendió el Negro.
- ¿Consumo personal? Así que sos canchero…
El agente de la Brigada le bajo los brazos y le colocó las esposas, tomándolo del brazo izquierdo lo subió al asiento trasero de un auto desvencijado con el que patrullaban y se sentó a su lado, los otros dos subieron adelante y se marcharon derrapando.
El Negro pronto se dio cuenta de que no se dirigían hacia la comisaría y les pregunto:
- ¿Dónde me llevan?
El chofer, un tipo joven, rubio y de buen aspecto y el acompañante, narigón, algo mayor y de aspecto desagradable, seguían mudos, casi negando la existencia del Negro.
- Callate- le dijo el otro sin mirarlo. Y no volvió a pronunciar palabra. El Negro se dio cuenta que lo mejor sería guardar silencio.
Tomaron por una ruta provincial rumbo al centro y unos diez minutos después doblaron por una calle de tierra.
- Perdón, pero por favor ¿Adonde vamos?
Una trompada en sus costillas fue toda la respuesta que recibió del otro. El Negro volvió a comprender.
Unas cuadras más adelante, el auto se detuvo frente a un chalet pequeño y bastante descuidado. El rubio se bajó primero y abrió la puerta de la casa mientras el narigón vigilaba en todas direcciones. Sacando su arma reglamentaria de la cintura, el otro rompió el silencio:
- Bajamos acá- le dijo mientras lo sostenía del brazo. Descendieron del auto y entraron a la casa – es una pena que seas tan atrevido, pareces un pibe macanudo.
- ¿Atrevido por qué señor? – preguntó el Negro casi rogando.
El otro le respondió con un golpe con la culata de su pistola. El Negro con sus labios rotos cayó al piso, suave, como dejándose llevar hacia el infierno.
- Acá hablás cuando se te pida que hables. Turco, hacele la ficha – le ordenó al narigón – ya que le gusta tanto hablar, vamos a darle el gusto.
El narigón lo tomo del brazo y lo llevó a la cocina que hacía las veces de despacho, puso una hoja de papel sin membretes en la Olivetti y comenzó a interrogarlo.
- ¿Nombre y apellido?
- Juan Cesar Alderete.
- ¿Ocupación?
- Pintor.
- ¿Edad?
- Veintitrés
- ¿Quién te vende la droga, pibe?
- Pero señor, era solamente un porro.
- Mirá varón, el Gato suele ponerse un poco nervioso cuando las cosas no le salen como a él le gusta que salgan, por eso es un poco agresivo como te habrás dado cuenta. Por lo tanto, te sugiero, dame el nombre de quien te vendió la falopa y te vas a tu casa feliz y contento.
- No se como se llama, en realidad prácticamente ni lo conozco, el chabón transa en el furgón del tren y yo le compré, fumo uno cada tanto, no soy adicto, si me dejan ir les prometo que no fumo nunca más.
- No papi, yo no soy tu viejo, no me sirve que prometas, decime quién te vende y te vas.
- Ya le dije que no sé.
El Turco movió la cabeza con desconcierto y lo miró fijamente – está bien – le dijo - te dejo la noche para que reflexiones, mañana hablamos. Llamó al rubio.
- Angelito – le dijo – llevateló, se terminó el interrogatorio.
El rubio lo llevo a una de las habitaciones del chalet que hacía las veces de celda y le hizo quitar el cinturón y los cordones de los zapatos y lo dejo encerrado, a oscuras, en la misma solo había un colchón húmedo que estaba en el piso, y un tarro de pintura que era utilizado como letrina y del que salía un olor espantoso.
El Negro se acostó vestido, temblando de frío y de miedo, la noche ya había avanzado y tenía hambre y algo de sed y como aún no le habían quitado las esposas tenía los brazos entumecidos y las muñecas doloridas. Pero sabía que el solo hecho de pedir que se la quiten podría traer como resultado nuevos golpes.
La angustia ya se había apoderado de él, y se desesperaba pensando “¿Algún conocido habrá visto que se lo llevaron?”, “¿le habrán avisado a la Mary?”, “¿Y si me pasa algo, que va a ser del pibe que viene en camino?”. La desesperación le había ganado por completo, las lágrimas le empapaban la cara; y así, llorando, se quedó dormido.
Lo despertó el golpe frío del agua helada. Parado a su lado, estaban el rubio al que el narigón llamó “Angelito”, con un balde en la mano y el otro al que llamaban “el Gato”. Este le preguntó:
- Y pibe ¿Te acordás ahora de quién te vendió la droga?
- Ya les dije que no sé, que se la compré a un vago que transa en el furgón del tren.
- ¿Y cómo dijiste que se llamaba?
- No sé señor, no sé – y rompió en llanto – por favor les pido que me dejen ir, nunca tuve antes problemas con la policía ni quiero tenerlos.
El Gato giró sobre si mismo y comenzó a retirarse, Angelito le propinó un puntapié en la boca que logró que el Negro escupiera borbotones de sangre junto a dos dientes.
- No te olvides – le dijo – hacé memoria.
Una hora después entró el Turco, algo pasado de copas, queriendo arrancarle la declaración y demostró su verdadera naturaleza, golpeándolo en toda su humanidad con un bastón de goma. Los golpes caían uno tras otro en el físico flaco del Negro y lo dejaron tendido e inconsciente sobre el colchón ensangrentado.
No supo nunca el Negro cuanto tiempo tardó en volver en sí, pero la desesperación por lo que le podía pasar y por la situación que estaría viviendo su familia lo desesperaba cada vez más y pensó en dar un nombre cualquiera para que así lo liberaran. Pero también se daba cuenta que tras esa respuesta vendrían más preguntas y más golpes. “Mary” se decía “Mary por favor ayudame” pero Mary no podía escucharlo.
La oscuridad de la habitación y sus manos esposadas por la espalda, la desesperación y los golpes, le quebraban su voluntad.
- Déjenme ir – murmuraba – por favor – suplicaba llorando.
La puerta se abrió de repente y los tres agentes entraron en la habitación. El Gato lo tomó del pelo y lo obligó a ponerse de cuclillas, el dolorido cuerpo del Negro se tambaleaba.
- ¿Y, te acordás ahora como se llama el transa?
El Negro movió la cabeza negativamente – No sé, les repito que no se como se llama.
Angelito calculó la distancia y le propinó un puntapié en la oreja derecha que le generó al Negro un zumbido agudo acompañado de un dolor intenso. No pudo mantener el equilibrio y cayó de bruces al suelo mientras que la sangre tibia que le manaba del oído le empapaba la cara y llegaba hasta su boca.
- Acuña ¿Qué hacemos con este? – le preguntó el Turco al Gato.
- Y que vamos a hacer, seguir dándole hasta que se decida a hablar el hijodeunagranputa- Acuña sacó de uno de los bolsillos una bolsa de nylon. Volvió a tomar al Negro del pelo y lo sentó de cuclillas. Le colocó la bolsa en la cabeza, impidiéndole respirar. Los segundos pasaban y él ya no soportaba más la falta de aire, se ahogaba, no quería morir así, en ese lugar y en esas condiciones. Pensó en Mary y en su hijo y se desmayó.
A la madrugada siguiente Angelito volvió a echarle encima un balde de agua helada cual ritual para despertarlo.
- Debés tener hambre – le dijo, y le arrojó un pedazo de pan cerca de la boca. El Negro que seguía con las manos esposadas a su espalda debió encorvarse para poder morderlo, apenas podía moverse, los hematomas que cubrían su cuerpo apenas se lo permitían, finalmente el dolor que sentía en su boca por el puntapié que le había propinado Angelito el día anterior, le obligó a escupirlo.
Unos minutos después entraron los tres a la habitación, el terror del Negro hizo que intentara arrastrarse para refugiarse en ningún lugar. Los tres reían. El Turco lo tomó del cuello de la camisa.
- ¿Adónde te vas? – le dijo sin parar de reír - ¿Te querés escapar? ¿Por qué mejor no hablas de una vez?
El Negro ya no podía responderle, solo lloraba y los miraba implorando.
- Por Dios – les dijo mirándolos.
- Nosotros somos Dios y el Señor quiere que hables.
El Negro hizo un silencio, triste, apagado, duro. El Turco y Angelito miraron al Gato y este les señaló con la cabeza el tacho de los desperdicios. Entre ambos lo arrastraron y metieron la cabeza del Negro en su interior. Ya no pensaba ni en Mary ni en su hijo, no podía. Sacaron su cabeza bañada en orina y mierda, el Negro no respondía.
- ¿Y…? – preguntó el Gato mientras Angelito lo ponía nuevamente de cuclillas.
El Turco le propinó un golpe en la boca con el bastón de goma. Nuevamente volvió a escupir sangre y dientes.
Llanto.
- Me cansé hijo de puta – gritó el Gato, mientras con un puntapié violento golpeaba el pecho del Negro. Él emitió un quejido agudo, profundo mientras de su boca manaba un vómito de sangre. Calló de espaldas con los ojos abiertos y dejó de llorar. El Turco le tomó el pulso y verificó su respiración.
- Che Gato, me parece que se te fue la mano.
- Pucha que era flojito. Bueno, que sé yo, tírenlo por ahí.

Dos días después el cuerpo del Negro fue encontrado por un cartonero en un terreno baldío.
No hubo testigos.

miércoles, 14 de julio de 2010

La Hoguera

Tus senos son néctar en mi boca
la que desciende y busca con sus besos
el tibio secreto
entre tus piernas,
flor abierta que se brinda
entera, absoluta.
Juego y pasión
de boca y manos
que te reconocen
y recorren tu mundo.
Tu piel es luz que se enciende
llama ardiente
y recorrido obligatorio
de mis labios, bujías de tu luz
y chispa que enciende tu hoguera.

martes, 22 de junio de 2010

Entrega

Te entregas con tu cuerpo
entera
en cada espacio y en cada aliento.
Te entregas en tu sonrisa
en tu mirada manifiesta
con la frescura de tu boca
y tus ojos azabache.

Te entregas con tu piel morena
en tu fragancia dulce
en tu sudor tibio
en cada gemido orgulloso
en cada rincón apetecible.

Te entregas...
y yo también me entrego
por eso cedo así a tus brazos
y cuando una lágrima
cae por tu mejilla
la bebo con un beso.

Y en esa entrega
que es tuya y mía
te recorro
y dejo que me recorras
despacio / simple
silenciosa / eterna.

jueves, 27 de mayo de 2010

Busco tus sentidos

Busco tus sentidos
palpo en tu piel tus inquietudes
y encuentro en cada uno de tus rincones
esa gloria que es tuya
y un poquito mía
y así, tomándote
dejo que por mis venas fluya
el calor que generas
en cada abrazo, en cada beso.

Exploro tus sentidos
beso tus pies pequeños
recorriéndote sin detenerme
en tus fronteras
usurpándote
y caes en mi juego
pequeña y breve
me estremeces y nos entregamos
de corazón a corazón
de beso a beso.

sábado, 22 de mayo de 2010

Orden cerrado

El hombre se levantó
temprano a la mañana
se afeitó
se acomodó el uniforme
y después de cercionarse
que el horizonte estaba en su lugar
recién
pero recién después
se quedó tranquilo.

lunes, 3 de mayo de 2010

Mujer*

Tu mirada de luz
ilumina cada rincón de la casa
que con esmero mujer
cuidas a diario
dividiéndote en mil
y en ocaciones
tal vez en más.
Tu sonrisa
pone esa gotita tibia
en los fríos que envuelven
las jornadas.
Y brillando con luz propia
le pones corazón
a la dureza
y en tu ardor
le das el fuego
de tu pasión
al hielo del obstáculo
y así,
cada mañana en tu sonrisa
cada tarde en tu palabra
y cada noche en tu silencio
transcurre un día más
para mi calma.


*Tercer puesto en Mareas de sensaciones del mes de marzo 2010.
www.mareasdelalma.foroactivo.com

viernes, 2 de abril de 2010

Si alguna vez despiertas

Si alguna vez despiertas
y me encuentras a tu lado
dormido, pálido, vacío
no creas que me he marchado
será que he preferido
guardar este silencio
para recordar todo lo que has dicho
y retener en mi frío tu sonrisa
y llevar tu mirada, así conmigo
y estaré allí como si nada, cuando sueñes
metiéndome como siempre de improviso
para estar así en tus recuerdos
y seguir de esta forma estando vivo.

viernes, 19 de marzo de 2010

Mi pequeña caprichosa

Mi pequeña caprichosa
ojos oscuros,
beso tus pies desnudos,
entregados
y hasta me siento morir tan de repente
que mi alma es esa herida abierta
amaneciendo en las raices
de esta noche venturosa
que te tengo a mi lado
y la locura desatada
desenreda el deseo
crepuscular, nocturno
eterno
y estalla en pasión descontrolada
bebiendo tus fluidos nuevamente
una y otra vez...

y nunca acaba.

jueves, 11 de marzo de 2010

Tuyo

Tus besos se desgranan en mi boca
y se apartan de mis labios
que ya no me pertenecen
y juegas en mi pelo
como niña breve,

calma

fresca

que visita mis vacíos
y se entusiasma
entretegiendo marañas en mi pecho.
Y tu boca,
desendente,
abdominal
espuma, arena,
recorre leve cada rincón
y se adueña de mi entrega
y toma vida en cada palabra
(beso en verbo
caricia en sustantivo
amor en adjetivo)
que pronuncias.

domingo, 7 de marzo de 2010

Mía

Mía...
eterna, perdurable,
piel de seda,
amo tus púrpuras
y tus fuegos.
Me fundo
y tus murmullos
me arden en la piel
y se posesionan
de mis manos y mis labios.
Mis torrentes
se derraman en tus ríos
y el corazón
dilapida desengaños
para abrirse camino
hacia la vida.

jueves, 25 de febrero de 2010

Conquista*

Llegó la espada
sedienta, ensangrentada
tiñiendo de rojo la arena
resaltando la fuerza del mediocre.
No supo de verguenza
ni de respeto
y arrasó en forma de cruz
la nueva tierra.
Se quedó,
y el brazo del bárbaro
se ensañó con la piel cobre.
La saqueó
la rompió en cuatro pedazos
que se fueron a los puntos cardinales
como aviso de quien manda.
Pero el norte resistió al intruso,
el sur defendió el desierto,
el este tomó su nombre
y el oeste nunca olvidó.
Entonces los cuatro se unieron
en uno solo,
la América de barro y oro,
la tuya, la mía, la de todos.


*Finalista del "XIII Certamen Nacional de Poesía y Narrativa" organizado por la editorial De los Cuatro Vientos (2006).

lunes, 15 de febrero de 2010

Desaparecido

El verde, el fuego
y la capucha
se llevaron al digno.
Le vendaron los ojos
mas estos seguían viendo
más allá de lo permitido,
le ataron las manos
pero siguió empuñando
una esperanza,
y aunque quisieron matarlo
lo vivieron,
pues sigue presente
en cada pañuelo blanco.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Los rincones

Amo cada uno de tus rincones
los claros
los oscuros
los altos
los bajos
los profundos
los llanos
los extensos
los breves
y amo cuando esos rincones
se extremecen y viven
porque junto a ellos
me extremezco y vivo.
CLAUDIO

viernes, 5 de febrero de 2010

América*

Tus venas de Orinoco y Amazonas
torrente de vida y esperanza
llevan consigo el caudaloso sueño,
el mismo que tus vértebras andinas
heladas, prominentes,
parecen decir a cada uno
no te olvides que existes
que existo
en cada aliento o ráfaga del sur

América, te amo,
porque amo a tu gente
la piel cobriza de tu historia
porque mi amada y mi hijo
son hijos de tu tierra.

América, te sueño
libre como Atahualpa Padre
y sueño que mi sueño
se hace sueño en todos
y que cada uno de tus hijos
es ese hambre nuevo
que te abraza.

América,
mi querida América
aborigen en inmigrante
veo a cada una de tus células
unirse en un tejido esencial
en un órgano de vida,
en un cuerpo digno,
soberbio en su humildad de continente
América, ese es mi sueño.


*Poema publicado en la antología de editorial Dunken "La gran Apuesta" año 2005.

jueves, 4 de febrero de 2010

A Daisaku Ikeda*

Valiente adalid de la paz,
esgrimes valeroso la espada mística
desafiando las peores tempestades
junto a tus discípulos.
Sabes forjar jóvenes de oro
damas incansables
y caballeros, pilares intrépidos
quienes día a día avanzan
propagando
creando
descubriendo
que cada día es único
en la vida de un buda.
Agrqadezco
desde lo profundo de mi vida
cada instante en el que puedo
luchar a tu lado,
intentando vencer mis debilidades.
Quiero construír un sueño,
una esperanza
generando armonía
a cada paso,
alentando a cada persona
y proclamando con la vida
que la Ley Mística
y la felicidad
son en sí, la misma cosa.


* Daisaku Ikeda es presidente de la Soka Gakkai Internacional, organización budista laica que desde 1930 tiene como objetivo la lucha por paz a través del desarrollo de la cultura y la educación y del desarrollo de cada individuo.

martes, 2 de febrero de 2010

Abrazo

Tu abrazo sublime
tierno
se quedó conmigo para siempre
igual que tu luz
tu fuego
agua
viento
tierra
lo etereo y lo macizo
se involucraron en mi vida
y se quedaron así
silenciosos y rugientes
en macizos y etereos
confundíendose
en uno solo